27 de junio de 2014

El Duelo

Lo que sentí en los días posteriores fue una mezcla de emociones incontrolables. Lloraba, me desahogaba, intentaba distraerme y pensar en otras cosas, pero parecía que el mundo entero se encargaba de recordármelo todo el tiempo, y cuando pensaba que estaba "bien", de repente soltaba litros de lágrimas sin poder parar. También sentía culpa, esa culpa de ser infértil, de sentirme a veces diferente a las demás, culpa de la perdida, de quizá no haber hecho lo suficiente.

Algo en mi cambió, fue como si me hubieran cambiado el chip. De repente me volví más arriesgada y lo primero que quise hacer, desde que salí del consultorio fue tirarme en parapente, algo que jamás pensé que fuera capaz de hacer, paso algo más de un mes para que sucediera, el momento fue de cierta manera liberador, mientras volaba pude sentirme completamente libre y todo el dolor que tenia quise dejarlo ahí, en lo alto y que el viento se lo llevará. Fue una experiencia completamente sensacional.

No pensé que la vida me fuera a poner en el camino esta prueba tan dura, pero ya que esta ahí debo aceptar que en medio de tanto dolor me ha dejado cosas positivas. Siento que he crecido como persona, como ser humano y como mujer, también más fuerte y más madura eso es algo invaluable. Bien dicen por ahí que lo que no mata, fuerza te da y creo que ya lo comprobé. Pero a la gente le gusta criticar y juzgar y  me ha costado mucho entenderlo y superarlo. Tuve que escuchar varias veces estas frases, "llevas dos semanas llorando, tampoco es para tanto", o "eso no es nada, todo pasa", "tienes que superarlo", "no te deprimas", "tienes que seguir con tu vida", "estas obsesionada,  relajate y quedaras sin tratamiento", "estas muy joven, por que tanto afán" y así muchas otras más. Pero solo quien lo ha vivido en carne y hueso puede comprender cómo se siente y entender que lo menos que uno quiere es escuchar esas palabras.

Sinceramente para mí son palabras que hasta hoy, ocho meses después no tienen sentido. Cómo no va ser para tanto, sentir tristeza y dolor después de un episodio como este? lo anormal sería estar feliz no? Pienso que cada quién asimila de manera diferente una perdida. Debo confesar que soy un poco lenta para asimilar ésta o cualquier otra situación y creo que la gente no debe presionar para que se supere en tiempo record. Seguir con mi vida como sino nada hubiera pasado, es imposible, esto me dejó marcada, y vuelvo y lo digo, me cambió. No es obsesión, es tan difícil comprender el deseo ser madre y que sencillamente necesito ayuda medica para conseguirlo?, si, soy joven, pero no por eso debo esperarme hasta los 40 para un tratamiento. Así puedo escribir hasta mil frases que a lo largo de un año he tenido que escuchar, por eso me puse una coraza de protección para que lo que hable la gente y lo que pase a mi alrededor no me afecte tanto.

En medio de este duelo pude entender que para el resto del mundo todo es simple, mientras que para mí cada vez es más difícil, no es sólo el tema medico, es la ilusión, el sueño, la expectativa, y un cumulo de sentimientos que lo vuelven aún más complejo. Es difícil escribir sobre abortos, perder una vida, un ser tan amado y tan deseado, que lo vi en  ecografías, que ya tenia nombre, y que ha costado tanto conseguirlo no es fácil, realmente se necesita valentía para escribir todo el sufrimiento.

Trato de cerrar este capitulo de mi vida, dejarlo atrás y una vez más empezar de cero, pero obviamente los recuerdos aparecen y el dolor que siempre esta ahí aflora un poco más. La lucha no es fácil, es una lucha contra la enfermedad y contra mi misma, contra tantas emociones y sentimientos. Solo me queda aceptar mi realidad que tanto me cuesta, recargar baterías, alistarme para el partido de mi vida tanto física como emocionalmente y prepararme para una próxima batalla. 

 


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